miércoles, 28 de abril de 2010

Tarot Egipcio: La Emperatriz


Arcano III. La Emperatriz:

Representa la energía viva, la letra hebrea Ghimel y revela a Júpiter en Sagitario. Es la acción en función de algo, es la naturaleza divina, la unión de todas las fuerzas enfocadas a concretar un único fin. El pasado y el futuro se hacen realidad en el presente dentro del plano espiritual, así como también se hace posible el descubrimiento de lo que esta oculto y lo que es evidente. Muestra la creación permanente, establece la conservación de las cosas y también su renovación. Representa lo espiritual, lo mental y lo físico, en toda lo que conduce a la generación de las cosas y a su manifestación. En el plano físico la vida interior no solo esta puesta de manifiesto a través de los deseos sino también a través de sus actos. Ayuda a concretar las ideas, a expandirlas y a multiplicarlas. Nos esta mostrando que constantemente se están creando tanto cosas que serán útiles como cosas que tal vez, jamás serán utilizadas. Este arcano nos esta anunciando una gran generación de ideas que favorece la producción, y con ella el aumento de las riquezas en todos los ámbitos, pero fundamentalmente los bienes materiales se verán acrecentados. Nos indica que se presentarán numerosos obstáculos que necesariamente deberemos enfrentar y para ello nos ofrece las oportunidades y la fuerza para lograr vencerlos. Promete disfrutar de grandes satisfacciones, en la medida que se vayan venciendo todos los obstáculos. votar

Tarot Egipcio: La Sacerdotisa


Arcano II. La Sacerdotisa.

Representa el ensueño, la letra Beth del alfabeto hebreo y la Luna en Cáncer. Es el símbolo del sacerdocio, es la madre simbolizando la sustancia divina, el principio de todas las cosas. Es el pasado y el futuro que se unen en el presente, es la ciencia oculta y también la ciencia que se hace presente y está a nuestro alcance, es el desarrollo de la imaginación.

Simboliza, en el plano espiritual, el útero materno donde las imágenes toman forma. Es la dualidad, en el terreno mental, de lo negativo por un lado y lo positivo por el otro, es lo femenino y lo masculino, el entendimiento que comprende los opuestos, es la luz y la oscuridad. Permite la comprensión de los sexos, en el terreno físico, el vínculo a través de la química propiciando el intercambio, el comercio mismo. Nos muestra que para todo aquel que sepa caminar por la vida tiene la oportunidad de obtener condiciones favorables.

Nos anuncia pérdidas pero también ganancias, las escaladas y los descensos serán una constante en la vida. Ofrece favorables inspiraciones para llevar a cabo con buenos resultados todo lo que se inicie. Surgirán algunas relaciones en la que se manifiesta la repulsión y la atracción, como expresión de esa dualidad permanente. Nos predice un intercambio permanente en el plano físico, mental y espiritual. votar

Tarot Egipcio: El Mago


Arcano I. El Mago creador.

Representa el símbolo del Buey-Guía, se identifica con la letra Aleph del alfabeto hebreo. Este arcano muestra el Sol en Leo. Representa el acto de crear, mostrando al hombre como una unidad viviente, es el padre que representa el principio de las cosas. Es el fundamento y la razón de todas las cosas. Sintetiza, en el plano espiritual, el todo, ofrece el poder de descifrar los misterios, y la posibilidad de servirse de ellos. Representa el poder de evolución mental, el de la transformación y de la coordinación. Ofrece la capacidad de resolver los problemas, de considerar y de proponer. Tiene la facultad de despertar pasiones y también la facultad de dominarlas. La creación y la moderación es la propuesta en el plano físico. Además otorga la posibilidad de organizar los elementos naturales, con un gran dominio de las fuerzas originales para poder disponer y para poder adquirir, permitiendo así, que a través de las obras se demuestre el tipo de pensamiento. El mago creador nos permite dominar los obstáculos materiales, nos anuncia la llegada de amigos leales que nos ayudarán a desarrollar proyectos y de otros que tal vez, por ser amigos celosos nos puedan obstaculizar esas metas. Muestra el comienzo de nuevas iniciativas y la adquisición de nuevas relaciones sociales. votar

El Oráculo de Bellini


Las cartas que constituyen este oráculo constituyen una sintesis sobresaliente entre el Tarot y la Astrología. Son, además, de fácil interpretación y un soporte extraordinario para la clarividencia por su acción fluida, dibujos evocativos y por lo que sugieren las intuiciones espontáneas. Cada carta expresa una idea, un sentimiento, una visión, una alegría, una dirección a seguir, un conflicto que debe ser evitado. En poco tiempo una persona sin formación en el area de las mancias puede convertirse en un buen clarividente. El oráculo se presta a todo tipo de métodos de tirada, uno tan sólo tiene que elegir el que más le convenga deacuerdo al tipo de pregunta que se quiera formular.

El oráculo está compuesto por 52 cartas, hay 7 planetas representados en grupos de 7 cartas y cada uno permite a través de simbolos aportar información adicional con los valores planetarios: El Sol, La Luna, Mercurio, Venus, Marte, Jupiter y Saturno.
Algunas reglas básicas.

El oráculo siempre se lee al derecho. Si alguna carta sale invertida, es suficiente con ponerla del derecho. Elige un lugar tranquilo y en el que sientas una serenidad especial para leer el oráculo. Tomate tu tiempo para hacer las interpretaciones. Evita utilizar el oráculo si estas atravesando tensiones emocionales o molestias físicas. Evita hacer demostraciones a personas hostiles para demostrar que el oráculo es efectivo y funciona. Después de cada consulta recoge las cartas y guardalas en su caja.
Convenciones Personales.

El interprete puede elegir la forma de barajar que prefiera. El corte debería hacerse con la mano izquierda. Cada uno tendrá que experimentar y ver cuales son los mejores días y horas para interpretar el oráculo.
A quien se le puede leer el oráculo.

Uno puede leerse el oráculo a si mismo, aunque es posible interpretarse a uno mismo el oráculo, a veces no resulta obvio, ya que no siempre se es objetivo. Es necesari practicar para entender perfectamente el mensaje de las cartas y de los planetas asociados a estas.
Leer el oráculo para una tercera persona a la que no se conoce será mucho más sencillo ya que el interprete no se siente condicionado. Debe existir confianza entre el interprete y el consultante, y ambos deben ser muy claros.

Es posible leer el oráculo a distancia, sin tener a la otra persona presente. Es aconsejable poner sobre la mesa, frente a ti, una fotografía del consultante, el nombre y el apellido y la fecha de nacimiento, si es que se conoce esta información.
Protecciones.

La práctica de las mancias requiere una inversión importante de energías. El hecho de ofrecer al consultante información obtenida de la interpretación de las cartas puede “descargar” al interprete. Es bastante común que un interprete, al finalizar una consulta, se sienta cansado, incluso a veces puede sentir molestias físicas. Es por ello aconsejable que el intreprete aprenda algún metodo para protegerse contra esta “descarga” de energías. Hay muchos métodos para esto y debería elegir el que mejor le funcione. La forma clásica de protegerse consiste en usar unas velas e incienso. El fuego de la vela purifica y el humo del incienso aporta ayuda a nivel espiritual.

Respecto a la utilización de velas para la protección, normalmente se usan velas blancas, pero también puede usar el color asociado a cada día de la semana:

Lunes = Blanco
Martes = Rojo
Miercones = Naranja
Jueves = Azul
Viernes = Verde
Sabado = Marrón
Domingo = Dorado

Es recomendable usar incienso en cualquier forma menos en varitas.

Otro método de protección puede ser la visualización. Relajate, ponte cómodo y cierra los ojos. Ahora en tu mente, haz una imagen de ti mismo y envuélvete en una bola de luz blanca o dorada. Siente el campo energético que estás creando.

La carta azul
La carta azul que no está numerada ni relacionada con ningún planeta. Cuando esta carta aparece en una tirada indica que la situación por la que se pregunta tendrá un resultado positivo, en caso de aparecer problemas, estos serán superados. votar

La Tirada del Tarot


El Tarot es una excelente y maravillosa invención para investigar situaciones vividas y por vivir. Ya en la época de los egipcios, lo tomaban como un instrumento adivinatorio del futuro. En lo personal, tal vez no me apasiona difundir los orígenes del Tarot, pero sí comunicar e informar lo apasionante que es descubrir en cada uno de los símbolos – colores -, números y significados desde una connotación psicológica, astrológica, numerológica y desde la propia interpretación del Tarot.

Muchas personas critican a los tarotistas, tal vez hayan tenido una mala experiencia con algún profesional inexperto, o no supieron decifrar lo que este le informó. Y ya sea por el miedo y/o la propia ignorancia, no se acercan a consultar un buen profesional.

Hay muchas cartas de tarot, lo interesante de esta ciencia como en todas las ciencias Espirituales, es que “HAY QUE SUMAR” todos nuestros conocimientos. En estos encuentros vamos a desarrollar la integración de todos los tarots.

Hay 22 Arcanos Mayores y 56 Arcanos Menores. En esta oportunidad nos referiremos a los mayores.

Los 22 Arcanos Mayores

Son diferentes etapas del camino de la vida que tenemos que recorrer, sin llegar a ser ciclos de la edad cronológica, sus significados son ambivalentes – muestran dos dimensiones – la polaridad positiva y la negativa. Ninguna de estos Arcanos es totalmente tan bueno ni tan malo, siempre tenemos un lado infantil y estamos preparados a empezar de nuevo.
Cada uno de estos Arcanos son ritos – etapas o procesos- más que resultados finales o situaciones estáticas invariables. Queda siempre en nosotros el trabajo de superarlos. Cada etapa de la vida conduce a la siguiente. El tiempo no se detiene, por lo tanto no podemos permanecer en una situación confortable, ni tenemos poder para volver de revés el ciclo progresivo de la vida y detenerlo en un lugar recóndito. Muchas veces asustan porque se cree que hay algo mágico o sobrenatural en ellos.
Representan el camino que todos los seres humanos tienen que recorrer:
• Nacimiento
• Infancia
• Poder
• Influencia de los padres
• Adolescencia: Amores – Conflictos – Rebeliones
• Madurez: Pruebas mundanas, Desafíos éticos, Morales, Fracasos y crisis, Desesperación y transformación
• Nueva esperanza – hacia eventual victoria
• Alcance de meta
• Otro camino (interior) ^ Camino ^ Mitad ^ Fin

No es tan solo un ciclo de edad cronológica.Todos tienen dentro un lado infantil y están preparados a empezar de nuevo.

Los cambios internos apresuran los acontecimientos externos y estos a su vez, fomentan los cambios internos.

Describen:

1. Un estado interno.
2. Un momento determinado de la vida.
3. Marcan experiencias en la vida externa.

1- INTERNO
VAN JUNTO Y EL INDIVIDUO EN EL CENTRO DE AMBOS
2- EXTERNO

El Loco al fin del camino vuelve a empezar (en un modo más profundo y más elevado). El final en realidad, es una preparación para algo más y empezamos otra vez el ciclo. EL Loco en algún sentido profundo es Usted.
*Emerge de la oscuridad del vientre de la madre
*Salta a lo desconocido.

EXPERIENCIAS Y SIGNIFICADOS DE LAS CARTAS DE TAROT:

Cartas: 1 – 2 – 3 – 4 – 5 *Aprender a manejar el Yang, el Yin, Memoria, Padres biológicos. *Padres internos del espíritu y Padres de la imaginación.

Cartas: 6 y 7 * Pasión y adolescencia.

Cartas: 8 – 9 – 11 – 14 *Leyes morales.

Cartas: 10 * Giro de 180 º.

Cartas: 12 y 13 *Aprender a leer entre líneas y Cambios imprevistos. Cambios externos.

Cartas: 15 y 16 *Aprender a romper ataduras y viejas estructuras.

Cartas: 17 – 18 – 19 * De la Gran Noche siempre hay un Gran Día con Esperanza.

Cartas: 20 y 21 * Victoria sobre las tinieblas, Reconciliación y Coronación.

Haga el intento y compruebe el aporte de estos nuevos significados


Fuente: eltarotdeana votar

la Máscara y la Sombra en el Tarot


Carl G. Jung nos sugirió sabiamente que uno de los primeros pasos que se deben dar al iniciar un análisis es el enfrentamiento de la Máscara y la Sombra, dos arquetipos presentes en la psique humana. El tarot cumple la función de permitirnos analizar lo más profundo de nuestra personalidad.


Los conceptos de "máscara" y "sombra" provienen de la teoría de la personalidad del psicoanalista suizo Carl G. Jung (1875 - 1961).
Analicemos ambos conceptos.

La "máscara"
La sociedad nos exige ciertas actitudes y conductas para ser aceptados en ella. Jung explica cómo se moldea la imagen de cada individuo a través del concepto de persona, aquella faceta de la personalidad que representa nuestra imagen pública. La persona responde a las exigencias sociales, es la "máscara" que nos ponemos para salir al mundo. Comienza por ser un arquetipo y con el tiempo la vamos asumiendo como propia, hasta que llega a ser parte de nosotros mismos. Esta máscara se convierte en una verdad donde lo individual -lo original- es mal visto o desaparece (es reprimido) y eso que nos hace diferentes del colectivo, pasa al inconsciente, transformándose en "lo disfuncional" de la personalidad.

La palabra "personaje" se asocia al papel que representa un actor en el escenario. Así, en cada situación social el individuo desempeña "personajes" diferentes, usa diferentes máscaras: es amable y sonríe como un "buen niño", es soez con quien le grita en el tránsito, actúa con indiferencia con algunos y pasa por tonto con otros. Así, la máscara sirve para cubrir la vida íntima del individuo frente a los demás, y al mismo tiempo le permite adaptarse al medio en los términos que más le convienen. Para ello hay que sacrificar muchos factores humanos individuales (instintos, formas de pensar y sentir) a favor de esa "imagen ideal" que necesita reflejar el individuo. En su mejor expresión, la máscara constituye la "buena impresión" que todos queremos dar al colectivo. Pero, en su peor manifestación, puede confundirse incluso con nosotros mismos; es decir, algunas veces llegamos a creer que realmente somos lo que pretendemos ser o lo que los demás esperan que seamos, generando conflictos y contradicciones internas. Pues ¿hasta qué punto seguimos el patrón social de manera "sana"? y ¿en qué medida esta máscara llega ser una fuente de neurosis?

A veces con dolor y desgaste el hombre llega a alienarse de sí mismo en beneficio de una personalidad artificial "adaptativa". Quienes en la vida social se presentan como "fuertes", "de hierro", son en el fondo, y quizá lo muestran en su vida privada, "niños" vulnerables, tímidos y algo melancólicos. Y otros que como se dice "parecen no romper un plato" llevan dentro de sí mucha ira, resentimiento y sed de venganza.

La "sombra"
Según Jung, la "sombra" es una zona oculta de nuestra personalidad, nuestro lado más oscuro. Se manifiesta en sentimientos e ideas que el mismo individuo considera censurables, irritantes, desagradables y destructivos, a partir de lo que socialmente aprende como "bueno" y "malo". Todos poseemos una sombra y, de una manera u otra, tratamos de inhibirla, negarla o rechazarla. Así, podemos llegar a ignorar lo que nuestra sombra contiene. A veces necesitamos que ocurran ciertos eventos en nuestra vida que nos revelen esa zona oscura, inhibida de la personalidad. Es cuando escuchamos decir: "Yo no sabía que era capaz de odiar tanto", "No sé cómo pude hacer algo tan estúpido", "Perdí el control", etc.

En algunos casos tenemos un cierto conocimiento de nuestra sombra, pero ignoramos sus alcances. En otros, existe una total negación: ¡No! yo no soy así... "Nunca haría eso". O proyectamos nuestra sombra en otros, asignando a otras personas ciertos rasgos que rechazamos en nosotros mismos.

Confrontar nuestra sombra puede ser una revelación, un descubrirnos a nosotros mismos y es la única forma de iniciar un proceso transformador, de sanación. Conocerla debe suscitar una intención de cambio y corrección dirigida hacia modelos funcionales y armónicos de vida. Ceder mansamente ante el poder de la sombra sobre nuestra personalidad es entregarse, es no intentar superarnos. Frases como "Yo soy así, no puedo evitarlo", "Es más fuerte que yo", "Que me acepten como soy", revelan la intención de no querer ser mejores personas. Si bien es cierto que la sombra es producto de nuestras experiencias (colectivas e individuales), no es todo cuanto podemos ser. No podemos negarla, pero tampoco rendirnos ante ella.

Nuestro repertorio personal contiene arquetipos cargados de vitalidad, creatividad y alegría que nos impulsan a la realización y la felicidad. Pero también hay otros enfermizos, atormentados y destructivos asociados a nuestra "sombra". Podemos incorporar distintos arquetipos simultáneos: con unas personas actuamos, por ejemplo, desde la víctima y con otras desde el guerrero o el victimario. Se puede cambiar de arquetipo con el tiempo: en una época de nuestra vida podemos ser héroes y en otra, villanos; hay casos de "niños modelo" que, de adultos, se convierten en verdaderos "canallas" y jóvenes rebeldes que legan a ser "profesionales modelo".

El tarot cumple una función altamente beneficiosa al permitirnos analizar lo más profundo de nuestra personalidad e identificar más fácilmente los arquetipos que están en juego y nuestras necesidades personales. Con él hacemos conscientes los arquetipos y símbolos, que reflejan nuestra máscara y nuestra sombra y, además, nos sugiere respuestas y orientaciones al respecto.

Al reconocer los arquetipos que nos identifican podemos entender el por qué de nuestra conducta y de nuestras circunstancias. Ellos son una expresión clara de nuestro estado psico-emocional (autoestima, mundo de relación, afectividad, creatividad, etc.), de nuestro nivel de consciencia y madurez. En nuestros arquetipos está implícita una elección absolutamente personal pero inconsciente y, por lo tanto, cargada de mucho poder sobre nuestra conducta, nuestras decisiones y estilos de vida.

Mientras mayor sea la apertura a vernos reflejados en el Tarot, mayor será la conexión que hagamos con él y lo que él exprese estará más ajustado a nuestra vida, nuestras características personales y procesos.




Autor: Marinela Ramírez
Socióloga, Terapeuta Holística, Profesora de Tarot votar

El Tarot y el concepto de Sincronicidad


Cuando extraemos una carta de Tarot para que nos muestre una situación, el principio que opera es el concepto de sincronicidad, nada ocurre al azar. Extraemos la carta del Tarot que nos dice lo debemos saber, la que responde a nuestra pregunta.


Es un acuerdo que tiene cada vez más adeptos el que no existe "casualidad", sino "causalidad". Las cosas ocurren a través de un proceso de causa y efecto, conocido como "Ley de Causalidad", enunciado por Hermes Trimegisto, el padre de las escuelas herméticas (El Kybalión). Un evento lleva a otro, y éste genera otro y así sucesivamente, estableciendo una cadena causal en la cual el pasado determina al presente y éste el futuro.
El psicólogo suizo Carl G. Jung y el Premio Nobel de física (1945) Wolfgang Pauli colaboraron en el desarrollo de una teoría de las coincidencias que bautizaron con el nombre de "Sincronicidades". Concluyeron que existen dos principios de conexión en la naturaleza:

El primero era la causalidad ordinaria, estudiada por la ciencia. Esta es la causalidad lineal: si A causa B, entonces para que se dé B, debe ocurrir primero A.
El otro principio de conexión era el acausal. Este principio fue denominado por Jung y Pauli "sincronicidad" porque, contrariamente al principio de causalidad, los acontecimientos acausales admiten que dos hechos aparentemente inconexos se relacionen simultáneamente. Su lógica es la de la psiquis profunda, la lógica que sólo se halla en los sueños y en los mitos, pues la sincronicidad supone la ocurrencia de dos eventos no asociados ni causal ni mecánicamente, pero vinculados por una relación significativa.

Ejemplos de hechos sincrónicos
Narra el mismo Jung que una vez, en Zurich, un paciente le describía un sueño con un escarabajo de oro y justo en ese momento, algo golpeó el vidrio de la ventana del despacho. Jung fue a ver qué era y al abrir la ventana penetró en la habitación un escarabajo muy similar al que describía el paciente, una scarabeide cetonia aurata, lo más próximo a un escarabajo de oro. Esto es un hecho sincronístico.

Muchas veces, soñamos con, un amigo que no vemos desde hace tiempo y al día siguiente nos lo encontramos en el lugar más inusual. O vamos al teléfono para llamar a un amigo o un pariente y el teléfono repica en ese instante y es él quien nos llama. Muchos llaman a estas situaciones coincidencias. Pero Jung creía que estos eventos eran indicativos de cómo nos interconectamos los seres humanos con la naturaleza en general y con otros seres humanos en particular, a través del inconsciente colectivo.

Jung nunca declaró su posición religiosa, pero esta idea de sincronicidad la hallamos en la perspectiva hindú de la realidad, en la cual nuestros Yo individuales son como islas en el mar. Nos hemos acostumbrado a ver el mundo y a los demás como islas o entes individuales y separados, pero no vemos nuestra conexión a través del suelo marino bajo las aguas.

Cuando soñamos o meditamos, nos metemos dentro de nuestro inconsciente personal, acercándonos más y más a la esencia: el inconsciente colectivo. En estos estados somos más permeables a las "comunicaciones" con otros Yo. La sincronicidad hace de la teoría de Jung una de las pocas que no sólo es compatible con los fenómenos parapsicológicos, como en este caso sería la telepatía, sino que incluso, permite explicarlos.

Un hecho sincrónico es -sin duda- que el pintor florentino Rafael (1483 - 1520), reconocido por los temas religiosos de su obra, nació y murió un 6 abril y en ambas oportunidades era Viernes Santo. A esto, estimado lector, sumo yo otra sincronicidad más: en el año 2005, cuando investigada sobre este caso, era Abril ¡y viernes Santo!

Sincronicidad y Tarot
Cada carta del Tarot posee un significado que se relaciona directamente con estados del alma y circunstancias y tipología de personas. Es inespacial y atemporal, pues nos conecta con circunstancias del pasado, presente y futuro.
Tal como hemos visto antes, de acuerdo con la teoría de Jung, los Arcanos del Tarot representan arquetipos que sugieren aspectos de la vida. Por ello nos remiten no sólo a lo inmediato, lo evidente; sino que representan las experiencias de la persona, sus propias pasiones, deseos y motivaciones inconscientes, ya que los símbolos reflejan directamente lo que hay en nuestras memorias atávicas y memorias de nuestra vida individual.

Las circunstancias no suceden por azar. Nada ocurre por casualidad, como han demostrado la psicología humanista y la física cuántica. Ni siquiera existe la casualidad como tal (Sincrodestino, Deepak Chopra). Cuando seleccionamos y extraemos una carta para representar una situación o persona, el principio que opera es el de sincronicidad. Extraemos la carta justa para decirnos aquello que debemos saber, aquella cuyo simbolismo responde a nuestra pregunta.




Autor: Marinela Ramírez
Socióloga, Terapeuta Holística, Profesora de Tarot votar