lunes, 19 de diciembre de 2011

TAROT Y ETHOS



El contenido de este post es el resultado de una charla introductoria sobre Tarot, que tuvo lugar hace un mes, en Sevilla capital.

Hay dos perspectivas principales desde las que podemos abordar el tarot.

Tarot como Oráculo – Oráculo como Espíritu que se comunica con los seres terrenales. Mensajero Divino.

En la antigüedad también se llamaba Oráculo al lugar donde éste se llevaba a cabo, como por ejemplo, el Templo de Delfos en la Antigua Grecia. Pero el Oráculo también podía ser la persona o el instrumento que transmitía el mensaje.

La otra forma de abordar el Tarot que aquí proponemos es como herramienta de autoconocimiento, o herramienta de Ethos.

¿Qué es Ethos?

Es una palabra griega que posee diversos significados, tales como: inclinación, personalidad, modos del comportamiento, carácter o identidad de una persona o comunidad de personas.

¿Cómo podemos usar el Tarot como Herramienta de Ethos?

Para comprender un poco más a fondo la función del Tarot como herramienta de autoconocimiento, recordemos por ejemplo, el antiguo adagio inscrito sobre el frontón del templo de Apolo, en el mencionado Oráculo de Delfos, en Grecia: “Conócete a ti mismo”. Era el fundamento de la filosofía antigua, el objetivo de todo buscador de la sabiduría.

Antes de avanzar, me gustaría revisar ciertos conceptos que nos serán de utilidad para comprender al Tarot como herramienta de Ethos.

El famoso psicólogo y filósofo suizo Carl Gustav Jung, discípulo de Freud, acuñó en su célebre investigación sobre el psicoanálisis, diversos conceptos entre los que cuenta con las Cuatro Funciones del Conocimiento; las cuatro formas de percepción de la realidad. Según Jung, a través de estas cuatro formas o funciones del conocimiento, todos los seres humanos percibimos o interpretamos el mundo. Éstas se dividen en dos grupos: las Funciones Racionales, que corresponden al Pensamiento: todas las evaluaciones lógicas que realizamos acerca de nuestro entorno y de nosotros mismos; y el Sentimiento, el modo como nos sentimos frente a los fenómenos del mundo que nos rodea.

Y, por otro lado, están las Funciones Irracionales. A saber: la Sensación, que corresponde a los cinco sentidos y a los estímulos que provienen del mundo sensible; y la Intuición, que se corresponde con el llamado sexto sentido.

Según Jung cada uno de nosotros tiene una función principal, que suele ser la más desarrollada de las cuatro, y la función opuesta sería nuestra función secundaria. Estas cuatro funciones también nos sirven como instrumento para abordar el trabajo del Tarot, como herramienta del conocimiento; pues cada una de estas cuatro funciones puede ser una inclinación, un comportamiento, nuestro Ethos en el mundo.

Así, a través de los 22 arcanos mayores podemos llegar a conocer cuál es nuestra verdadera inclinación, nuestra identidad, nuestro Ethos.

Otro de los conceptos empleados por Jung se refiere al Arquetipo. Esta palabra puede significar igualmente muchas cosas distintas; aquí nos referimos al Arquetipo como modelo o patrón ejemplar del que se derivan otros objetos, ideas o conceptos. Jung utilizó este concepto para designar a las imágenes primordiales del Inconsciente Colectivo, comunes a todos los seres humanos, es decir, universales.

Nosotros no somos conscientes de los Arquetipos, pues estos permanecen ocultos a la conciencia y se manifiestan más o menos, simbólicamente, a través de los sueños, los delirios y fantasías a nivel personal. Y a nivel colectivo, los arquetipos se encuentran contenidos en el arte y en los símbolos, de mitos y leyendas de todas las culturas.

Un libro recomendable sobre este tema es Jung y el Tarot de la psicóloga jungiana Sallie Nichols.

Si nos aproximamos al Tarot como Oráculo con objetivos de predicción estamos abriendo un Portal a otras dimensiones de la realidad-información-conocimiento, entre dos mundos, físico y espiritual. Es importante que tengamos esto en cuenta a la hora de abrir nuestro mazo de Tarot, porque dependiendo de la intención de nuestra aproximación al Tarot, esta Puerta se abrirá hacia las energías Superiores o hacia las inferiores.

En este sentido quiero hacer hincapié en la importancia de la elección a la hora de encontrar un intérprete del Tarot. El lector o tarotista interpretará los arcanos de acuerdo a su propia evolución interna, espiritual. Aquellas personas que están inclinadas por su Ethos hacia las energías densas solamente podrán abrir el portal hacia abajo, hacia la oscuridad y no podrán arrojar luz ni orientación a quienes los buscan para leer el Tarot. Mientras que un intérprete que tenga un trabajo personal de crecimiento y autoconocimiento, por su propio Ethos, al abrir el portal del Tarot se inclinará hacia arriba, hacia las energías superiores y estará en mejor posición para arrojar luz en la lectura de aquellos que acuden a su consulta.

Cada arcano del Tarot representa un arquetipo. Por ejemplo, la Papisa representa el arquetipo de lo femenino Divino. La encontramos en la iconografía religiosa, en mitos e imaginería artística cristiana como la Virgen María. La Emperatriz simboliza el arquetipo de la Madre. El Emperador al arquetipo del Padre. Todos ellos son modelos universales del Ethos de la humanidad.

La mitología y el tarot también están relacionados entre sí. Los mitos son historias contadas y transmitidas de generación en generación. El Tarot también posee la cualidad de contar historias, nuestra propia historia. Cada arcano por sí mismo y en conjunto cuenta esta historia, la de nuestro propio viaje, la aventura del autoconocimiento.

El Héroe de las Mil Caras de Joseph Campbell nos habla del mito, y describe la trayectoria, el camino que realiza el héroe que somos nosotros mismos, en el viaje del autoconocimiento.

Niveles de lectura del Tarot

En las enseñanzas esotéricas orientales del Budismo, existen tres niveles de conocimiento del dharma. He tomado esta regla de los tres niveles de conocimiento como experiencia con el Tarot, sabiendo que es posible llegar al mismo, a través de los Arcanos Mayores en tres distintos niveles de percepción.

Nivel externo

Se refiere a los acontecimientos externos que pertenecen al mundo sensible, la realidad de los 5 sentidos.

Nivel interno

El conocimiento o aprendizaje que se logra a nivel psicológico, emocional, intelectual.

Nivel secreto

Este nivel se manifiesta a través de cambios en nuestra vida. Es Alquimia. Sincronicidad, magia. Nos suceden acontecimientos que no podemos explicar de manera racional. Suelen suceder durante períodos críticos de nuestra vida, o momentos de iniciación.

¿Qué es Tarot-Espejo?

Aquí funciona el Principio Universal de la Sincronicidad. El Tarot, que es el instrumento, el consultante y el intérprete coinciden. Ambos, consultante e intérprete encuentran su igual en el Tarot, de forma simultánea.

Esto ocurre cuando un intérprete lee a otro la respuesta a su consulta en el Tarot, y el oráculo está revelando al mismo tiempo, una respuesta, también para él.

Sincronicidad: dos eventos significativos sin relación causal entre sí, que concurren simultáneamente.

Cuando hacemos una lectura de Tarot, ya sea que usemos un solo arcano o los 22, no existe una sola interpretación, no existe una sola lectura. Cada símbolo, cada arquetipo y cada arcano poseen diversos significados. Cada vez que leemos las cartas, ya sea que aparezcan las mismas cartas en distintas tiradas, en cada ocasión pueden significar cosas completamente diferentes. Esta diferencia depende del nivel de consciencia del intérprete y de su interacción con el consultante. Aquí funcionan las Leyes herméticas del Principio de Correspondencia y el Principio de Vibración. Como es Arriba es Abajo.

Esta cualidad indeterminada del significado de los símbolos, arquetipos y arcanos del Tarot nos permite zambullirnos en el océano ilimitado de las posibilidades. Nos permite el juego ilimitado de contar una misma historia (un mito) de mil maneras diferentes.

El tiempo en Tarot

Tiempo lineal

El tarot se lee en tiempo lineal como si realmente existiera el tiempo pasado-presente-futuro, como una flecha que viene desde atrás, pasa a través de nosotros y se pierde en el horizonte. Esa es el tipo de lectura predictiva que tanto gusta al vulgo. Pero es una lectura frecuentemente fallida. Porque el tiempo no funciona realmente de esa manera. Y con el Tarot ocurre de la misma forma. No se puede hablar del tiempo en función de una línea recta.

Tiempo en Espiral

La lectura del Tiempo que admite el Tarot es la lectura del Tiempo en Espiral. El Tiempo en Espiral nos habla de un campo unificado de tiempo-espacio, que es tal como lo ha descrito la física cuántica. Todos los fenómenos se encuentran actualmente coexistiendo dentro de ese campo unificado, son realidades potenciales al mismo tiempo, en distintas porciones del espacio. Pero están todas allí. Lo que hace que podamos como intérpretes describir en la lectura una o dos de ellas, es de nuevo, nuestro nivel del percepción de la realidad.

De acuerdo con la física cuántica dos o más fenómenos están sucediendo al mismo tiempo, pero el observador sólo es conciente de uno de ellos. Esto es lo que sucede con el Tarot. Cuanto más amplio es el rango de percepción de un intérprete de Tarot y más estrecha su conexión con el consultante, existen más posibilidades perceptibles para él, a través del oráculo.

La espiral es un símbolo sagrado de la antigüedad, se dice que anterior a la era patriarcal, la tierra estaba poblada por pueblos de cultura matríztica. La Espiral es uno de los símbolos de esta Diosa prepatriarcal, que sintoniza con lo Femenino Sagrado. Es coherente con el Tarot como oráculo, y como tiempo cuántico, pues el Tarot es una herramienta anterior a las culturas de origen patriarcal; de hecho, fue y todavía lo es en cierta medida, denigrado por la cultura patriarcal hegemónica.

La espiral representa el movimiento de la vida, es símbolo emblemático de la naturaleza: el recorrido de las partículas subatómicas, la disposición de las moléculas del ADN, la forma de una concha de mar, las corrientes térmicas, los ciclones, todo en la naturaleza se reacomoda de acuerdo con el patrón en espiral. Se trata de un desarrollo evolutivo, no lineal, sino como sugieren los estudios más avanzados sobre antropología, a saltos, en espiral.

Ejercicio con el Tarot. La respuesta sincrónica

(Recomiendo realizar este ejercicio en parejas de 6 personas, mínimo).

Escribe una pregunta sobre algún tema del que quieras recibir orientación. Escoge tu arcano mayor del Tarot y déjalo boca abajo, entre las palmas de las manos, mientras realizas un breve ejercicio de relajación viajando por tus chakras.

Respirando lentamente, nos hacemos conscientes de cómo entra y sale el aire por nuestra nariz, lentamente. Mentalmente relaja poco a poco, cada parte del cuerpo, comenzando por la cabeza, los hombros, los brazos, el tronco, la pelvis, las piernas, los pies. Hasta que todo tu cuerpo se sienta completamente relajado y descansado. Sigue el ritmo de la respiración que entra y sale lentamente por la nariz. Respira. Ahora visualiza el chakra raíz, en el perineo, de un fuerte color rojo escarlata. Haz tres respiraciones profundas mientras visualizas o sientes este chakra al final de la espina dorsal, en el coxis, o perineo. Tómate un minuto y siente.

Sube con la mente hacia el chakra sacro-púbis, se encuentra a cuatro dedos por debajo del ombligo, mantén el ritmo de la respiración entrando y saliendo por la nariz lentamente. Visualiza este chakra de un brillante color anaranjado. Siéntelo. Respira. Detente.

Ahora sube con la mente hasta el plexo solar, visualiza allí una esfera de color amarillo –dorado, brillante. Sigue el ritmo de la respiración lenta y suavemente entrando y saliendo por la nariz. Detente un minuto y siente cómo palpita la luz amarilla-dorada en tu plexo solar. Respira.

Sigue subiendo por la espina dorsal, hasta que llegues al chakra del corazón, de color verde esmeralda, brillante, palpitante. Mantén la consciencia en tu respiración suave y lenta, entrando y saliendo por la nariz. Relájate, sumérgete en el color esmeralda, detén tu mente.

Ahora sube a tu garganta, allí ves una esfera de color azul añil, que vibra al ritmo de tu respiración, lenta y suavemente. Siente. Descansa.

Sigues subiendo y ahora te detienes en la frente, allí el chakra del tercer ojo aparece de un color violeta vibrante, respiras y el violeta palpita con tu respiración. Lo sientes, te sumerjes en él. Te detienes allí un minuto…

Respiras lenta y suavemente y subes a la coronilla, sientes como palpita allí una brillante luz blanca, clara, refulgente. Respiras lenta, profunda y suavemente. Respiras, mientras sientes como tu chakra de la coronilla se expande, se expande, se expande…

Un minuto después vuelves a la conciencia de tu cuerpo, lentamente. Mueves los dedos de los pies, de las manos, giras la cabeza lentamente, estiras las piernas, los brazos. Y cuando te sientas list@ abre los ojos y mira el arcano del Tarot que estaba entre tus manos, míralo fijamente, al menos durante 3 – 5 minutos, detállalo cuidadosamente. Él va a contarte una historia, escúchalo. ¿Qué te dice? ¿Quién es? ¿De dónde viene? ¿Qué mensaje tiene para ti? ¿Qué es lo que tiene que decirte? Escríbelo todo, todo lo que te cuente, escúchalo con atención, puede que te diga sólo palabras sueltas, o frases, o que se lance a contarte una larga historia. Toma nota.

Cuando hayas terminado de anotarlo todo. Elige entre el grupo (no menor de 6 personas) a quién quieres que sea tu intérprete. Tú le leerás tu pregunta y él la suya te la dirá a ti. Pero la respuesta para ti será la historia que el otro haya recibido en su viaje con el arcano y viceversa; la suya, el mensaje que a ti te haya transmitido el arcano.

¡Buen azar y felices Sincronicidades!

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jueves, 1 de diciembre de 2011

Taller de Introducción a los 22 Arcanos Mayores del Tarot. Sevilla

Aprovecha la oportunidad de compartir un momento mágico y de aprender de la sabiduría arcana del Tarot.

Formaremos un grupo de Trabajo ameno y dinámico.

Ejercicios de imaginación, interpretación, observación, atención. Visualizaciones y prácticas que te ayudan a desarrollar la conexión con el Tarot.

Estamos en Sevilla Capital.

¡Te esperamos!
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lunes, 29 de agosto de 2011

La Luna Negra



Hay cuatro fases lunares, cuatro períodos que son: la luna llena, la menguante, luna nueva y cuarto creciente. La Luna Negra tiene sus propias connotaciones astrológicas, aunque actualmente su significado haya sido velado por los astrólogos. Ha sido el renovado entusiasmo por la psicología lo que ha devuelto la atención hacia los principios enunciados por la Luna Negra.

La Luna Negra se refiere al período inmediatamente anterior al día de Luna Nueva y para las tradiciones no paganas, posteriores a la invasión y colonización del pensamiento religioso cristiano en la Europa Medieval, este día se convirtió en una noche nefasta, plagada de energías malignas.

Es un concepto actual, que continúa vivo en cada uno de nosotros. Pero actúa de incógnito, ya que casi siempre, más que ser concientes de quiénes somos y de qué estamos hechos, actuamos y pensamos de manera tan automática que a veces, nos engañamos a nosotros mismos. Esto alude a ese territorio conocido como la Sombra por la moderna psicología, término específicamente acuñado por el célebre psicólogo suizo Carl Gustav Jung.

Para Jung la Sombra se refería al hecho de que dentro de cada uno de nosotros existe una zona sombría, a veces impenetrable. Esto quiere decir un territorio en el cual no ha penetrado aún la luz de la Consciencia. Esta zona está provista de cualidades femeninas de receptividad, de una regeneración y de una fuerza totalmente caótica. Y a su vez, de una función creadora. Pero también, de nuestros deseos ocultos y reprimidos, nuestras experiencias dolorosas no asumidas y de todo aquello en nosotros que representa lo prohibido, el tabú.

Esta zona no puede ponerse bajo control, no es posible domesticarla o amansarla; de hecho, la razón no es el antídoto más apropiado pues el uso excesivo de la razón nos hace ignorarla o inhibirla. Con ello no conseguimos hacerla desaparecer, sino que más bien, se produce un fenómeno curioso: cuanto más se ignora esta zona oscura sus efectos son más terribles y poderosos en nosotros.

Esos territorios sombríos de nuestra psique suscitan en nosotros violentas convulsiones que afectan profundamente nuestras vidas. Esto se expresa en forma de accidentes, dramas pasionales, etc. La persona no sólo ha de conformarse con ver lo que le gusta de sí mismo o le complace, hay que encarar esos aspectos sombríos y comenzar a integrarlos en la luz de la Consciencia.

La Luna Negra deroga las prohibiciones y hace caer las máscaras, denuncia los prejuicios y pone en evidencia. En conclusión: molesta, provoca y perturba. Aunque en las mentes no pensantes esta fase produce aversión y hasta miedo; sin embargo, con un enfoque constructivo este período puede ser muy provechoso en el proceso del propio trabajo de crecimiento personal. Así, como para la aplicación de energías protectoras, la Magia Blanca y para alejar influencias negativas.

La Luna Negra está vinculada a Lilith. En la antigua Sumeria fue una Diosa anterior a Inanna, y asociada con la Luna. En la antigüedad su orientación era doble: masculina y femenina; esto es totalmente contrario a los atributos actuales de la Luna.

Tenemos en Lilith cualidades tanto venusianas como lunares, pero su complejidad reside en que tiene en su esencia cualidades de Plutón y Urano.

Los patriarcas del Antiguo Testamento se inspiraron mucho en los mitos mesopotámicos, decían que Lilith era una especie de demonio femenino, una divinidad que había caído; incluso que desafió a Yahvé penetrando en los sentidos divinos y sagrados de los misterios de la humanidad.

En Sumeria se la presentaba desnuda con dos leones tumbados y con una gran corona provista de dos largas alas que partían de sus hombros. Con sus dos manos levantaba el símbolo de Ishtar-Inanna-Afrodita-Venus.

Los estudiosos de la Qábala de la Edad Media se inspiraron en esta figura cuando crearon los veintidós Arcanos Mayores del Tarot, particularmente el arcano el Diablo.

Lilith es también, el icono de la mujer libre, emancipada del hombre; la mujer nunca sometida al macho, nacida con iguales derechos. En ella se encuentran las raíces profundas del feminismo. Diosa del goce, la sensualidad y sacralidad del cuerpo, de la alegría y la energía menstrual. Debe aclararse que la imagen de esta deidad arcáica fue sometida por la cultura patriarcal imperante a una fuerte manipulación negativa que la demonizó y la convirtió en épocas oscuras en un súcubo, vampiro que se alimentaba de los hombres.

Muy lejos de esta visión parcial y deformada, Lilith representa en nosotros la Gran Diosa, cuyo legado nos pertenece por derecho divino y que hemos de reclamar, para que podamos abandonar la mentalidad infantil e incosciente (oscuridad e ignorancia= Sombra) y habitar plenamente en nuestros cuerpos.

Lilith tiene innumerables rostros dependiendo del signo del zodiaco en el que se halla. Son varias las figuras míticas femeninas que la representan; las más importantes son las enumeradas siguiendo su orden de aparición en el zodiaco.

En Aries toma la forma de una diosa guerrera, como Valquiria o Atenea según la mitología germano-escandinava.

En Tauro es Afrodita-Venus, pero también podría ser Gea, la Tierra.

En Géminis es Psique y también la gran diosa egipcia, Isis.

En Cancer es Calipso la ninfao Circe la maga.

En Leo es la Diosa Cibeles o la Gran Madre.

En Virgo es Deméter o Antífona.

En Libra es Perséfone hija de Deméter.

En Escorpio es Artemisa la hermana de Apolo, se decía que cortaba el hilo de la vida.

En Sagitario es Diana la Cazadora o Hipólita la reina del amazonas.

En Capricornio es Hera la hija de Cronos-Saturno.

En Acuario es Basilea hija de Urano.

En Piscis era una sirena o Tetis, la hermana-esposa del océano.

Adaptado de "La Luna Negra", de Jacques Coutela; y otros textos.
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martes, 5 de julio de 2011

Tarot Egipcio. Arcano X. La Retribución



Arcano X. La Retribución.

Revela el misterio de la compensación, muestra a Plutón en Escorpio y la letra hebrea Iod. Es el principio de la acción, es la rueda de la vida a través de rondas infinitas, la regularidad de las cosas. Es el orden, el karma con su causa y su efecto.

En el terreno espiritual, simboliza el correr del tiempo con todas las circunstancias que conducen a la perfección. Es un constante retomar de todas las cosas y hechos. Simboliza la inducción y la deducción a nivel mental; una permanente generación de emociones con la posibilidad de regular las pasiones. El tiempo pero también la espera; es proyectar los pensamientos hacia aspectos infinitos.

En lo físico nos conduce a la acción y a la paralización, es la aplicación de la moral a todo lo mundano. Son los deberes retrasados que se confrontan. Nos esta diciendo lo que cuesta conseguir el saber a través de la experiencia, pero además nos dice, que cuesta más conseguir el saber que nos falta.

Este Arcano nos augura buena fortuna y mala fortuna, que a lo largo de nuestro camino habrá ascensos y descensos. La obtención de ciertas posesiones que serán legítimas y otras que serán de origen dudoso. Los enfrentamientos pasados serán reconsiderados y se repetirán las circunstancias de diferentes formas.

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Tarot Egipcio. Arcano IX El Ermita


Arcano IX. El Ermita.

Es la iluminación de todo el mundo interior. Se relaciona con la ubicación de Marte en Aries y con la letra Teth del alfabeto hebreo. Es el misterio de lo indescifrable. Simboliza el acto puro basado en el amor y la sensatez, es el instrumento de la conservación pero también, de la renovación. Representa una absoluta sabiduría en el terreno espiritual, las acciones humanas iluminadas por la luz divina, es la unidad conformada por el pensador con su propio pensamiento y con lo pensado.

En el plano mental, es sinónimo de discreción, de misericordia y conocimiento. Es la justa elección entre lo verdadero y lo falso, es el agrado por todo lo moral y el desagrado por todo lo inmoral. Es comparar y en consecuencia resolver.

En el terreno físico, es la conclusión de toda obra, de todo lo anterior que permite ascender a planos inmediatamente superiores. Nos induce a observar la tierra prometida pero no nos promete el acceso a ella. En su predicción nos ofrece la ciencia necesaria para realizar descubrimientos, con el orden necesario para concretarlos y la cautela suficiente para hacer un buen uso de ellos.

Nos vaticina tiempos en los que habrá buenas asociaciones y tiempos en los que éstas serán poco propicias. La llegada de buenos amigos capaces de prestar ayuda y de amigos que sólo serán un obstáculo. Nos ofrece luz para el entendimiento de lo inmediato y luz para desarrollar la intuición de todo lo que puede suceder.

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Tarot Egipcio. Arcano VIII La Justicia




Retomamos el estudio de los 78 arcanos del Tarot Egipcio y el significado básico de su lectura.

Arcano VIII. La Justicia.

Este arcano muestra el conocimiento y la sentencia, basado en la sabiduría. En él encontramos a Saturno en Capricornio y a la letra hebrea Heth. Simboliza a la conciencia como el principio básico del conocimiento, es la distribución equitativa, y el comienzo de la existencia misma.

En el terreno espiritual es el conocimiento puro, lo absoluto; muestra los actos llevados a cabo por el rigor, pero también con moderación. Toda la existencia centrada en la justicia, interpretada como una Ley implacable.

En el terreno mental, muestra que por medio del pensar correcto y moderado se puede conseguir la felicidad, es la fuerza que otorga el derecho.

Con respecto al terreno físico, representa la simultaneidad entre lo agradable y lo que no es agradable, a la atracción y la repulsión; el desarrollo y el retroceso. Nos propone construir un santuario en nuestro corazón, pero no hacer de nuestro corazón un culto.

Este Arcano nos pronostica tiempo de retribuciones y restablecimientos. Se recibirán recompensas por determinadas acciones, pero se sufrirán también castigos. Habrá ciertas ingratitudes mezcladas con situaciones gratificantes. Ciertos servicios prestados por error recibirán grandes recompensas, mientras que otras prestaciones hechas a conciencia, sabiendo los beneficios que ocasionarían, no serán ni reconocidas ni recompensadas.

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jueves, 14 de abril de 2011

Dialogando con los Arcanos Mayores. El Emperador




Continuamos con la serie de los arcanos mayores de Marsella.
El día de hoy ha aparecido el arcano nº IV el Emperador.

La majestad de este arcano nos recuerda épocas lejanas que remontan nuestra memoria a los personajes heroicos medievales. El arquetipo al que responde el Emperador es la imagen del Padre, de la autoridad paterna. El benefactor y protector de la tribu, pero también el que rige, reglamenta y distribuye la ley. No el que la ejecuta.

El Emperador nos recuerda que es necesario tomarse las cosas con seriedad cuando es importante llevarlas a buen término, la disciplina y el trabajo bien hecho, son prioridades para él y es muy riguroso en estos temas, pero los resultados lo valen, pues el Emperador es próspero y tiene la capacidad casi inmediata de materializar todo aquello en lo que se enfoca. Podría decirse que el Emperador es en el mundo ordinario, la personificación de la Ley de la Manifestación. Todo lo que la Emperatriz concibe él lo materializa.

Por ser la Ley él mismo, su brazo es inquebrantable. Esto puede llevar a la larga hacia cierta rigidez en las formas y en el carácter, a aquellos que estén signados por el arcano nº IV. Sin embargo la extensión de la protección que su brazo les ofrece no tiene límites. Suelen ser personas con la tendencia a encontrar experiencias o tratos de lidia con la ley; ya sea para bien, o para mal. Lo cierto es que los signados por el Elmperador son sus protegidos, ya sea que tengan que aprender la lección o ya la hayan aprendido y estén ejecutando sus órdenes.

Se trata pues, de un Soberano. Un hombre para quien las puertas siempre estarán abiertas, pues ante su poder todo se rinde, si es necesario (y dependiendo de los otros arcanos que lo rodeen), se hará obedecer por la fuerza. Él manda y él siempre tiene la última palabra. Sólo será débil de carácter si el Diablo o el Colgado están demasiado cerca. El uno por el vicio, y el otro por el exceso de compasión.

Es un arcano muy propicio cuando nos encontramos inmersos en el caos. El Emperador pone orden y prioriza, clasificándolo todo en categorías fácilmente identificables, pues a él no le gusta perder el tiempo. Su aspecto más benévolo, lo muestra como un hombre entre los 57 y los 63 años. De cabellos blancos, pero todavía de corazón alegre, que recuerda sus años más jóvenes con nostalgia, pero sin acritud.

Es tan generoso que da más de lo que se espera de él, particularmente si se encuentra muy cerca del arcano el Sol. El número 4 asociado a este arcano posee un significado cabalístico de nuevo comienzo, pero en un nivel más elevado y refinado. Lo que le da al Emperador ese poder que ostenta con tanto orgullo. Muestra de que ya ha realizado parte de su trabajo y se encuentra a mitad de camino entre el nacimiento y la muerte.

Es el Principio Masculino complementario del Femenino, necesario para la creación.

Un juego interesante que podemos llevar a cabo para trabajar con el Emperador, sería el siguiente:

Cuando necesites disciplina para llevar adelante algún tema en tu vida, saca esta carta aparte de las demás, de tu mazo de tarot. Colócala en el centro de la mesa de lectura y baraja el resto del mazo mientras estás enfocando tu mente en el asunto en cuestión. Colocarás tres cartas más en la mesa. Una debajo y a la izquierda que representa los pro del asunto. Otra debajo y a la derecha, esta carta se refiere a aquello que se opone al tema de tu consulta. Y finalmente, arriba, sobre la cabeza del emperador, la última carta, ésta es la conclusión. Se relaciona directamente con tu tema y es la respuesta que te ofrece el Emperador para resolver tu situación.

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