viernes, 22 de enero de 2010

TRÁNSITO DE JÚPITER POR PISCIS EN 2010




Júpiter en Piscis ofrece un nuevo sabor a nuestra mezcla astrológica en 2010, ya que transitará este signo durante todo el año, antes de dejarlo durante la tercera semana de Enero 2011.

El más grande de los planetas, Júpiter siempre brinda su sentido de riqueza expansiva cualquiera que sea el signo donde se encuentre. Como regente de Sagitario, un signo mutable, la propensión natural de Júpiter es ayudar en el proceso de cambio. Este planeta disemina información e ideas, abre la mente a posibilidades nunca antes consideradas y nos permite reconocer nuestro espíritu más elevado.

En Piscis (también un signo mutable) Júpiter traerá la promesa del cambio en muchas áreas de la vida. Aquí nos encontramos con un planeta de fuego en un signo de agua, el resultado es vapor. El vapor lleva a cabo las cosas a partir del moviento. En tanto que las aguas de Piscis se vuelven calientes gracias a los fuegos de Júpiter; las cualidades etéreas de la vida, tales como imaginación, creencias, religión y visiones espirituales pueden alcanzar proporciones de verdadera ebullición. Es este calentamiento de los sistemas de creencias que lleva a la fibra del alma en las personas a buscar los cambios significativos a las direcciones que sus vidas están tomando.

Aunque Piscis, siendo un signo femenino y el último del zodiaco, usualmente tiende a consentir en aceptación calmada su rol como amortiguador de la vida, el efecto del calor de Júpiter mientras se mueve a través de este signo agita esta quietud y cambia la intuición de Piscis, hasta que se vuelve más receptivo para percibir una visión más grande y amplia de la totalidad cósmica. Es desde esta posición de ventaja expandida de Júpiter que un cambio muy gradual, todavía no observable, de Neptuno es provocado finalmente en los mejores y más sutiles niveles de Piscis. Es como si los individuos encontraran que sus sentidos se han resintonizado hacia nuevas verdades, considerados de distintos principios y sensibles a los ideales espirituales transformadores.

Todavía, dondequiera que el cambio ocurra, nosotros debemos estar también en guardia ante consecuencias negativas no planeadas. Especialmente en nuestra vida diaria, tenemos que cuidarnos de no ser demasiado receptivos ante promesas demasiado efusivas. (Júpiter gobierna la exageración mientras que Piscis se sacrifica a sí mismo por la promesa de un nuevo ciclo). Argumentos enfáticos que tienen la apariencia de un significado verdadero, pero que no están basados en el verdadero espíritu (los mejores niveles de Júpiter), encontrarán sus fuegos rápidamente sofocados, (así como los Piscianos necesitan un valor espiritual), que finalmente lavarán sobre sus pretensiones con un mar de desilusión.

De modo suficientemente interesante, los gobiernos tendrán un tiempo particularmente difícil durante este período, porque mientras Júpiter transita Piscis, también está opuesto a Virgo el signo que rige la orden gobernante. Por lo tanto, la necesidad de encontrar orientaciones precisas y detalladas para cualquier idea que pueda ser conectada a tierra de manera efectiva a la realidad, es extremadamente difícil. En vez de eso, amplias generalizaciones (Júpiter en Piscis) son la regla del día.

De hecho, Júpiter rige la legislación y en Piscis está en oposición con Virgo, que resulta ser el que rige la asistencia sanitaria. Intentos de llevar a cabo leyes en esta área de la vida, bien pueden volverse confusos en la confusión pisciana y suavizada por tanto compromiso (Piscis gobierna los sacrificios por compromisos) al final puede resultar no ser algo en lo que la confianza del público fue guiada a creer. (Júpiter rige la confianza). El problema es que aunque Júpiter en Piscis hace posible tener una buena intención espiritual en los problemas de la vida, la dosis de realidad necesaria para aplicarla ya es otra historia.

Las buenas intenciones se pierden en un panorama más amplio que sigue haciéndolo demasiado grande para llegar a una conclusión. Esta situación traerá un debate muy caldeado sobre muchos temas y la tendencia de Sagitario a lanzar flechas en varias direcciones, así como Piscis a hacer remolinos en su mar de confusión, siempre cambiando el tema y encontrando otros matices, puede eventualmente llevar muchos esfuerzos a la disolución.

Las tendencias escapistas de Júpiter y Piscis también entran en juego, ya que ni al planeta ni al signo les gusta ser inmovilizados, limitados a detalles concretos y definitivos, y a menudo buscarán la evasión, en lugar del internamiento cuando se les presentan opciones difíciles.

Sin embargo, es importante señalar aquí que todos los tránsitos trabajan de acuerdo con el karma. De manera que el mismo tránsito se hace sentir de manera diferente por el espiritualmente ignorante, que para los buscadores de la verdad, los discípulos y aquellos que buscan honestamente la iluminación.

Recuerden que el propósito de Piscis es disolver, liberar y devolver a Dios los pesares de la tierra. Aquellos que siguen caminos espirituales experimentarán un mayor sentido del perdón y una mayor capacidad para sentir la tolerancia en su relación con los demás.

Júpiter rige la justicia y la ley, en Piscis se volverá templada con misericordia. De manera que tratamos de comprender a nuestro prójimo en vez de adoptar una actitud punitiva en su contra. Este es un importante paso en la evolución para avanzar hacia el propósito de nuestra Nueva Era de Acuario, donde nuestra consideración por la humanidad es de principal importancia.

A medida que las civilizaciones crecen y maduran, la humanidad desarrolla lentamente más de una capacidad para hacerse cargo del destino humano. De pasados eones de vivir de acuerdo a edictos escritos a mano, leyes incuestionables y normas, esta Nueva Era nos brinda la oportunidad de liberarnos de la rueda de la formación y encontrar nuestra propia habilidad para gobernar nuestras vidas civilizadamente, en medio de un ambiente humano creado por nosotros, no porque seamos forzados a ello, sino porque es nuestro deseo humano hacerlo así.

Júpiter en Piscis es un tránsito muy etéreo. Sin embargo, al final,es el modo como respondemos a esta cualidad etérea lo que determina el sabor de nuestra existencia, como nuestra capacidad de imaginar, prever y creer continúa contribuyendo a la evolución del alma colectiva de nuestra humanidad.

Los cambios siempre se dan lugar bajo planetas y signos mutables. La primera parte de este tránsito es un momento de formulación de ideas. La doble mutabilidad, del planeta y del signo, refuerza el hecho de que el cambio nunca es definitivo. Nada lo es. Todo está en proceso de convertirse.

Este tránsito puede resultar en última instancia, en un gran cambio espiritual en la conciencia. Si ampliamos nuestras actitudes y dedicamos nuestra promesa (Júpiter) hacia una perspectiva más misericordiosa (Piscis), hacia las causas humanas. Con una perspectiva transformada, la humanidad tiene de hecho, el poder para llevar la civilización fuera de su aislada oscuridad.

Si logramos alcanzar a otros, especialmente a aquellos en países extranjeros (Júpiter) con la esperanza y las brillantes expectativas de un mañana mejor, y nunca dejamos de trabajar por la promesa más importante de nuestro destino humano, poco a poco será posible erradicar el separatismo de las almas y las naciones, suplantándolos por una conciencia más amplia de alegría y uniéndonos en la eterna Unidad de nuestra alma humana.

Bendiciones, con amor y luz

Martin Schulman

Traducción del inglés Esperanza Theis

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