sábado, 10 de octubre de 2009

LOS ARCANOS MAYORES DEL TAROT: LA EMPERATRIZ



SANANDO LA RELACIÓN MADRE-HIJA

La idea no era sacar un arcano “para mí”, pero como esto es inevitable, dado que yo soy la que abre la baraja, por reflejo del espejo, apareció la Emperatriz, como representación de la Madre Cósmica, del Poder Femenino, del Eterno Femenino, de la Madre Tierra, de la Diosa Madre, de mi Madre Arquetípica y mi madre biológica. El ejercicio simplemente, tiene el propósito de iluminar el contenido del Arcano de una forma general, holística digamos, sin relacionarlo con situaciones pasajeras o circunstanciales; pretende únicamente iluminar el sentido general y absoluto del Arcano, sin referencia a nada ni a nadie. Sin embargo, esto tampoco es del todo, posible. Los Arcanos Mayores siempre van a mostrarnos por reflejo del espejo, alguna realidad de alguna de nuestras dimensiones de la existencia que necesiten nuestra atención inmediata. La sola presencia de la Emperatriz, ya era, por sí misma una evidencia de aquello que yo personalmente, necesitaba atender.

Siempre después de la alineación, activación y limpieza de los chackras y de la visualización, mediante la cual expando la energía del amor de la llama rosa, desde el corazón, por todo el cuerpo, en toda la casa, el edificio, la ciudad, el mundo, visualizo la tierra, la Madre Gaia en el centro del corazón, rodeada de la luz amorosa de la llama rosa. A partir de ese estado de comunión con la Madre Tierra, desde mi corazón surgieron las palabras de sanación con la práctica de Ho’ponopono, primero a la Madre Gaia: Lo siento, Perdóname, Gracias, Te amo.

Entonces, le tocó el turno a la Madre Arquetípica que es mi madre interior, repetí concientemente, desde mi corazón, las mismas palabras: Lo siento, Perdóname, Gracias, Te amo. Desde mi Madre Interior, la Madre Arquetípica pasé a visualizar la imagen de mi madre biológica, la mujer que me trajo a este mundo. Después de repetir, desde mi corazón estas frases, añadiendo con ellas otras palabras, también desde mi corazón, que dirigí especialmente a la Madre Tierra y a mi madre biológica, me relajé respirando profundamente.

Anastrela me pidió que sostuviera la imagen de mi madre biológica si así lo deseaba, rodeada de esa luz rosa. Esto lo había hecho ya hace unos días, así que no sentí que fuera necesario. Sentí más bien, la urgencia por tratar directamente la relación Madre-Hija interior.

Durante el proceso de sanación de la relación vital Madre-Hija interior o arquetípica, entramos en el estado alfa de la mente. Es posible para que todos los canales estén abiertos, hacer una meditación para entrar en el corazón. Sostengo que de esta manera las respuestas que llegamos a recibir son más profundas porque provienen directamente del corazón. Sin embargo, es posible saltar este paso y pedir directamente a los guías internos que nos orienten en este proceso.

Aparecerán muchas visiones frente a la pantalla de la mente. La experiencia es personal, no se parecen entre ellas; puesto que provienen del arsenal de nuestra propia experiencia vital y tendrán relación directa con aquellos aspectos de nuestra relación Madre-Hija arquetípica, que cada una de nosotras deba sanar.

Esta práctica de sanación es esencialmente una práctica femenina. Pero los hombres también pueden realizar una sanación de su relación Madre-Hijo.

En respuesta a esta necesidad de sanación apareció la Emperatriz, de cuyo arquetipo y símbolos, así como funciones y atributos conoceremos a continuación.


EL ETERNO FEMENINO

En la lectura del arcano de la Emperatriz aparecen todos esos atributos significativos del poder de la Madre, de la maternidad y del Eterno Femenino, del poder de lo Femenino. Pude confrontar lo que yo personalmente, sentía por mi Madre Interior, que era lo que se reflejaba ante mis ojos, en mi madre biológica. Pude confrontar lo que sentía la Hija interior, (al extraer otro arcano para complementar la lectura, el arcano nº II La Sacerdotisa). Todo esto apareció como en un Espejo, sin dificultades, podía verlo, porque estaba muy a flor de piel y también, porque, en cierta forma, la lectura del Tarot como un instrumento de análisis de los arcanos, ayuda a establecer una distancia de prudente desapego con las propias energías suscitadas por las emociones y los pensamientos. No es que las emociones no surjan; sin duda, surgirán, pero podremos verlas aparecer y esa posibilidad de observarlas nos ofrece una clara ventaja sobre el proceso de reconocimiento y sanación.

Son muchos los atributos que presenta la Emperatriz, como Madre, es nuestro modelo a seguir, ella representa todo lo que la niña quiere llegar a ser, es nuestro modelo de comportamiento, nuestro primer modelo femenino y ejerce un poder fascinador sobre los hijos, en especial sobre la hija, por ese modelo que la niña ve en la Madre, la Madre lo es todo para su hijo recién nacido. Éste también es uno de los atributos del poder de fascinación de la Emperatriz. Ella es el sostén, la nutrición, la que le da todo al hijo que no tiene nada cuando llega al mundo y depende de ella enteramente para subsistir; la Madre es el alimento, la curación, el consuelo, el calor, el refugio, ella supone todo para el bebé. En ese aspecto inconsciente su poder de fascinación es prácticamente absoluto.

La Emperatriz otorga también determinados poderes a aquél a quien ella quiere beneficiar: la autoridad sobre su propia vida, la riqueza, ella posee su propia riqueza independiente del Emperador, esto la convierte en una Matriarca. La autoridad para delegar en otros las órdenes, pero sin esfuerzo; ella ordena y dirige sin lucha, sin control, desde el corazón. El consejo sabio, la sabiduría representada por sus cabellos blancos, en la acción no interviniente, sin control. La riqueza interior por el borde dorado alrededor de su busto. La inteligencia compasiva, la compasión que se anticipa, la capacidad de asentarse en sí misma, de poseer una casa, de aposentarse, de ser la dueña de su casa, incluso la compra de su propia casa, de sus propios bienes. Todo lo relacionado con la Casa y el Hogar compete a la Emperatriz.

El arcano de la Emperatriz posee un enfoque principal sobre el segundo chackra, el chackra del sacro que compete a la actividad sexual, a la sexualidad femenina, a los lazos afectivos y también los lazos eróticos; a la forma de establecer las relaciones afectivas y eróticas y al poder de la sexualidad femenina, del erotismo femenino, al poder de unir. Tiene que ver especialmente, con la confianza en las relaciones, en la propia energía para establecer esas relaciones afectivas y eróticas, confianza en el enraizamiento de esa energía afectiva y erótica y la propia confianza, la confianza en una misma y en la propia sexualidad. Son una cantidad de atributos muy importantes, en los que la Emperatriz enfoca su atención principal.

También hay una visión superior, representada por el águila, una visión amplia de la historia, puesto que el escudo donde se representa la imagen del águila la Emperatriz lo sostiene en su brazo derecho, que visto desde la perspectiva del intérprete es el lado izquierdo, representa el pasado. Pero la Emperatriz mira hacia la derecha del intérprete, es decir, tiene sus miras en el futuro. Ella se preocupa por todo lo que representa el hogar, la familia, la casa, los hijos, es decir, ella mira por el futuro de su familia, de su hogar y de sus hijos. Es previsora. Hay una idea de ocultamiento, por la posición del escudo, ella puede estar ocultando algo del pasado, cualquier secreto que ella guarde tiene relación con el hogar, la familia, y los hijos, en ese sentido será un secreto de protección. Es protectora de la integridad del hogar.

La creatividad es uno de sus atributos más importantes. El don de crear de su vientre se extiende de su anatomía a toda su naturaleza. Su don de Ser Madre, de crear la vida, la vincula con la Madre Tierra; en este sentido, posee las mismas cualidades y atributos que la Madre Naturaleza y la Madre Tierra. Su pensamiento es fecundo y da frutos copiosos y abundantes en la materia. Ella es capaz de elaborar, de transformar y de dar forma y vida a la materia; por lo tanto, no sólo es creativa, sino también creadora, un poder que trasciende lo Masculino. Sus creaciones están dotadas de inteligencia, ella da a luz, por lo que todo lo que ha creado posee la luz de la Inteligencia y la claridad superior. Ella tiene la habilidad del escultor que da forma a lo informe; lo informe, lo que todavía no está concebido, sino solamente, en potencial, en la Sacerdotisa, en la Emperatriz ya tiene una forma, aunque sólo sea ideal, ya es un fruto en sí mismo. La creación es inmediata, instantánea. Es prolífica.

No se me ocurre qué otras cualidades y atributos puede portar la Emperatriz, pero sólo para resumir, diré que es la expresión simbólica de la Sabiduría y la Creatividad Femenina, la representación del Eterno Femenino. Cierto es que todos estos atributos los iremos descubriendo conforme avancemos en la sanación de la relación arquetípica de nuestra Madre-Hija interior.

DIOSAS Y ARQUETIPOS DE LA EMPERATRIZ
La Diosa que la representa en la mitología Griega es Hera y también la Madre Deméter, cuyo mito ejemplifica la fuerza dual nutricia/ destructiva del Amor Materno. En la iconografía Hindú es Shakti. Y Gaia, por supuesto, además de la Gran Madre, todas las Diosas Madre de las distintas culturas, la Isis egipcia, Astarté babilonia, la Madre Balá-Balám Sumeria. También Ceres romana, como Diosa de la nutrición y la alimentación.

Aunque los ciclos que le pertenecen son los de la naturaleza y la Emperatriz está relacionada principalmente, con los ciclos de la naturaleza como la Madre Tierra, también está en cierto modo, vinculada con la luna, en tanto forma parte del proceso de los ciclos vitales terrestres. Pero su planeta es la Tierra. La luna es más el planeta que rige a la Sacerdotisa, por su aspecto dual y oculto. La Emperatriz no tiene muchos aspectos ocultos, porque ella representa a la naturaleza en su plenitud.


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